domingo 12 de abril de 2009

Historia sin titulo (V)

La mujer, de negros cabellos que contrastaban con su rostro pálido, se hallaba sentada en silencio junto a un río.
Lo único que hacía ver que aún estaba viva era el movimiento de su mano; una a una iba lanzando las hojas caídas de los árboles al río. Pero a parte de esa mano, ni siquiera su mirada parecía estar viva.
-¡Clirah!¡Clirah!-se oyeron gritos al otro lado de los arbustos, y una figura esbelta, de piel verde y ojos negros, apareció tras la espesura-¿Quieres venir con nosotras? Vamos a recoger frutos- e intentó sonreír, pero la mujer ni siquiera se dignó en mirarla.
El hada batió sus alas, casi invisibles.
Las hadas no son una raza específicamente femenina, como plantean las historias más antiguas, si no que el género masculino en esta raza es más parecido de aspecto físico a los humanos que el femenino.
Ambos constan de dos pequeñas alas, con las cuales han de hacer mucho esfuerzo para volar. Tienen los ojos absolutamente negros y de una gran profundidad. Su piel no siempre es verde, si no que se mimetiza con el ambiente; por ejemplo si están ante un tronco, su piel se volverá marrón.
Mejor continuemos con la historia.
El hada que acababa de llegar suspiró, y su sonrisa se esfumó.
-Antes eras mi mejor amiga-ante la indiferencia de la chica, se sentó a su lado-Éramos hermanas-continuó-. Pero todo lo que éramos... se perdió. Y si quisieras, podrías recuperarlo. Claro que no volverías a ser un hada, te quedarías como una odios...-se detuvo-. Lo que quiero decir es que, seas como seas, quizá el pueblo no te acepte, pero yo sí. No sé qué haces aún en nuestro clan, si con el único con el que mantienes una relación estable es con el río.
Al mencionar ''relación'', la mujer humana dejó de lanzar hojas y se llevó las manos a la cara, comenzando a sollozar.
-Pagaste un precio demasiado alto por él.
Y, con esta última frase, el hada salió de allí.
La humana se quedó allí llorando sola. Siempre sola.

miércoles 1 de abril de 2009

Historia sin título (IV)

Y sigue la historia aún por titular...

Horas más tarde, la calma había vuelto al castillo y el único rastro de batalla que había eran los heridos, que eran llevados a la enfermería.
Un hombre ciego, sin embargo, estaba atravesando sin ningún rasguño el pasillo que llevaba a las puertas del rey. Cuando llegó frente a ellas, sus dos guardias le cerraron el paso, situando sus lanzas en cruz.
-El rey está muy ocupado en este momento-dijo uno de ellos.
-Estoy seguro de que si el rey supiera que soy yo me abriría el paso.
Los guardias le miraron con desconfianza. No era buena la reputación que tenía el ciego. Quizá por envidia, por celos... Pero su fama no era buena.

Pero aún así, los guardias sabían que él tenía razón, así que a regañadientes apartaron las lanzas y abrieron las puertas. El rey estaba en el medio de la sala, conversando con el extraño visitante que había llegado poco antes.
-Lo siento, majestad, él decía que...-con un gesto de la mano, el rey hizo callar al soldado que había abierto la puerta.
-No pasa nada, me parece bien que venga. Entra, Hyel-dijo el rey, y el soldado ciego entró son decisión y se paró justo enfrente del visitante y del rey-. Ya podéis cerrar las puertas.
Informó el rey, y así se hizo.
-Éste es uno de mis mejores soldados, Hyel. Es ciego-dijo, advirtiendo la mirada desconfiante del encapuchado- pero reitero mi afirmación de que es de los mejores.
-Siempre a su servicio-dijo Hyel, y se inclinó ante el extraño.
Éste se llevó las manos a la capucha y, dudando, se destapó el rostro.
La luz que entraba por las ventanas permitió ver un cabello moreno, liso y largo hasta sobrepasarle los hombros. Sus ojos eran marrones, y sus orejas alargadas sobresalían de su cabello.
Era un bello rostro de elfo.
-Vengo a comunicarles algo que no les hará felices-dijo él. Soldado y rey se quedaron en silencio, expectantes-. Me avergüenza decir esto... Nunca pensé que mi raza haría esto, pero los elfos... Los elfos han emigrado, huyendo de la guerra.
Los rostros del rey y de Hyel palidecieron.

lunes 30 de marzo de 2009

Historia sin título (III)

Aquí viene la tercera parte de la misma historia, aún por titular.
El hombre vigilaba desde las almenas de la muralla. Tendría unos veinte años. El pelo, moreno, ondulado y largo hasta los hombros. Pero nada de aquello llamaba la atención. Lo que llamaba la atención de las personas que veían al caballero eran sus ojos. Alguna vez habían sido de un azul intenso, pero ahora eran pálidos; reflejaban la mirada de un ciego.
Que un caballero fuera ciego había fomentado sus dificultades para llegar a guardián de la ciudad, pero pese a todo, lo había conseguido.
Nadie entendía cómo lo había conseguido. Porque él nunca había creído que hubiera que explicarlo.
Pensaba que todo el mundo debía saber que un ciego tiene el oído más desarrollado, y por eso le extrañaba que la gente se sorprendiera de que oyera tan bien.
Él no sabía que su oído estaba mucho más desarrollado que el de cualquier ciego. Si no, no estaría en la muralla de la ciudad.
-¡Abrid las puertas!-gritó otro hombre que vigilaba las murallas, y el caballero ciego cató el sonido de la gran puerta de entrada al abrirse.
En aquellos tiempos de guerra, en aquel reino del Oeste donde se encontraban, siempre habían de reforzarse las defensas, y muchos de los caballeros de las murallas bajaron a escoltar al invitado
Aunque él no lo veía, un hombre encapuchado de azul se adentraba en el castillo montado a caballo. Cuando buscó con la mirada al rey, pudieron verse sus extrañamente alargadas orejas.
Oyó el sonido de los cascos de un caballo al chocar contra el suelo. Oyó el sonido de un caballero girarse desde las almenas para ver lo que ocurría. Y oyó, más allá de las murallas, el sonido de un arco tensarse.
-¡¡Al suelo todo el mundo!!-gritó con todas sus fuerzas el caballero, al mismo tiempo que preparaba sus flechas.
Se armó un gran revuelo, y el visitante se giró bruscamente hacia las puertas, que ya se estaban cerrando.
Pero uno de los hombres que habían salido a recibirle se apresuró a arrastrar a su caballo hacia el interior del castillo, y el invitado sólo dirigió una última mirada a los caballeros.
Una flecha cortó el aire, y un caballero cayó desde las almenas.

domingo 29 de marzo de 2009

I Don't Care- Fall Out Boy


Esta canción me encanta, al igual que la letra. El estribillo dice:
''I don't care what you think as long it is about me.''

''No me importa lo que pienses mientras sea algo sobre mí.''

jueves 26 de marzo de 2009

Historia sin título (II)

Aquí sigue mi historia, espero que la disfrutéis.

He contado que los árboles reían, que sentían, que se defendían de los ataques, pero todo esto no era sólo por casualidad.
Hace mil años, los árboles de ese bosque eran como cualquier árbol de cualquier lugar, pero quién sabe por qué sería que cobraron vida; si por el agua que empezó a caer misteriosamente, en forma de riachuelo desde, las montañas lejanas, o por la presencia de nuevos compañeros, como los habitantes que, al igual que Alehya y Kayle, les animaron a despertar.
Para los árboles esos dos jóvenes eran todo un espectáculo, y por ello no se dieron cuenta de que no estaban solos.
La punta de una flecha apuntaba directamente a la cabeza de Alehya, justo entre sus cejas. Aquel era un tiro profesional.
Pero gracias al destino, mientras los jóvenes reían con ingenuidad, una flecha cayó de los cielos en dirección al arquero. Él la vio a tiempo y se apartó de su trayectoria, haciendo que ésta se clavara en el tronco de un árbol.
Casi pudo oírse su grito cuando empezó a mover las ramas, las hojas, y a provocar un gran revuelo en el bosque. El hombre que acechaba se dio cuenta de lo que ocurría allí y huyó asustado, pero no pudo conseguir avanzar ni unos pocos metros antes de que una flecha le atravesara el costado. Y cayó al suelo, rodando hasta el claro donde estaban Alehya y Kayle.
Cuando los dos jóvenes oyeron ruidos, ambos se giraron al mismo tiempo, y vieron horrorizados cómo el cuerpo de aquel asesino caía por la ladera.
Kayle, asustado, tomó la iniciativa y se acercó a aquel hombre poco a poco. Cuando lo vio, se alegró de ver que aún respiraba. La flecha que tenía clavada no le había atravesado ningún órgano vital. Suspiró aliviado y se dejó caer sobre las hojas.
-¡Estáis locos!¡Locos!-gritó una voz masculina tras los árboles, pero esta vez ninguno se asustó; les era conocida.
Otro hombre, esta vez montado a caballo, apareció en el claro.
-¡Cómo podéis haber hecho esto!¡Sabéis que en estos tiempos nadie debe salir solo!¡Y no importa que estéis los dos juntos, sois unos principiantes!-aquello pareció ofenderles, y Alehya iba a contestar cuando, cogiendo aliento, el hombre dijo:-¡Habéis estado a punto de morir!
Alehya dejó que el hombre respirara, y después habló.
-Lo siento, Maestro, pensamos que si estábamos rodeados por árboles, y a plena luz del día, no corríamos peligro…-los árboles se removieron con culpabilidad-Pero ya somos adultos, no tienes por qué tratarnos como a niños.
-Créeme, si fuerais niños ya hace tiempo os habría encerrado en alguna estancia del castillo, pero como se suponía que erais adultos os he dejado a vuestro aire. Quizás me había equivocado-la mirada reprochadora de aquel hombre hizo sentir culpable a Alehya, pero Kayle también quería hablar.
-Escúchame, Khasel, somos adultos, pero los adultos también se equivocan de vez en cuando, ¿no es eso cierto?
-Vuestro error casi os cuesta la vida. Y ahora, volvamos al resguardo de las murallas, donde espero que no haga falta que os vuelva a salvar la vida-lanzó una última mirada fulminante a los jóvenes y se adentró entre los árboles de nuevo.
-¡Espera! ¿Y él?-dijo Kayle, refiriéndose al arquero. Khasel ya estaba demasiado lejos para contestarle, y el muchacho decidió por sí mismo. Cogió al herido y se dirigió a la espesura.
-¿Estás de guasa?-Alehya lo miraba, extrañada.-¡Aún vive! Puede que estemos a tiempo de salvarle-al ver cómo lo miraba Alehya, prosiguió-Es un hombre como nosotros, Alehya-finalmente, esta cedió y siguió a Kayle a través del bosque.

domingo 15 de marzo de 2009

¡¡Nueva canción de Green Day!!


Bueno... Ya hace tiempo que salió, pero es ahora cuando publico en el blog la nueva cancion de Green Day, ya que aún no puedo poner el vídeo que promociona el nuevo álbum. Sólo puedo decir que me encanta, ¡¡¡y que espero con ganas que salga el primer videoclip!!
La canción se llama 21st Century Breakdown, y algunas frases son: My generation is zero, I never made it as working class hero/21st century Breakdown/---/21st century dead line...
Oh dream, American dream, I can't even see the rainstorm goes dark.../Oh bleed, America bleed, believe what you read, from heroes and cons...
De todas maneras, lo que quiero conseguir es traducirla...¡espero que dentro de poco pueda colgar el vídeo en este blog con subtítulos en español!
¡Espero que os guste mucho la canción!

miércoles 4 de marzo de 2009

Microrrelato ''Días perfectos''

Con esta corta historia sobre fallas estreno el apartado de blogs de ''microrrelatos''. Vosotros podéis enviarme los que queráis para que los publique. No tienen mínimo ni máximo, pero siempre teniendo en cuenta que es un microrrelato y no puede durar mucho.
Bueno... ¡Espero que os guste!
DÍAS PERFECTOS
Unas lágrimas mezcladas con un espeso humo impedían a la fallera mayor de aquel año ver las llamas con claridad. Pero las lágrimas eran de alegría. Había sido tan afortunada de ser la fallera mayor… todo había sido perfecto para ella aquellas vacaciones de fallas. Y, con ese pensamiento de que todo había sido ideal, vio cómo se extinguían las últimas llamas de su falla. Parpadeó varias veces para poder ver mejor, y descubrió que en el lugar donde habían estado esas figuras creadas para arder sólo quedaba ya un montón de polvo y algún que otro trozo de madera aún con llamas.
Sonrió y se reunió con sus compañeros de falla.